sabanas cama 150

low angle photography of building showing airplane on skies Como desde lejos estas edificaciones se veían tan bien trazadas y construidas y de tan agradable disposición, el adelantado Jiménez de Quesada llamó a esa sabana el «Valle de los Alcázares», que después se llamó «Valle de los Alcázares de Bogotá» y finalmente «Sabana de Bogotá»; luego, por ser Jiménez de Quesada natural de Granada, ciudad de la provincia de Andalucía, llamó a la región descubierta Nuevo Reino de Granada. Al llegar la expedición del adelantado Gonzalo Jiménez de Quesada a Chía, los españoles se enteraron de que el psihipqua Tisquesusa estaba en el poblado de Funza, capital del Zipazgo de Muyquytá, a tres leguas de Chía, por lo que comenzaron a enviarle propuestas de paz con mensajeros para así evitar tener que ir a las armas, pero el zipa desconfiaba y no quería tener ningún trato ni contacto con los españoles. En la solemne inauguración de su pontificado, que reemplaza la ya extinta coronación (el último papa coronado fue Pablo VI), el cardenal Medina fue el encargado de imponerle el palio, mientras que Angelo Sodano, cardenal obispo de Albano y del título in commendam de S. Maria Nuova, secretario de Estado, le colocó el Anillo del Pescador.

silhouette of man and woman sitting beside lighted candles 2. El 5 de julio, ya con 86 años, en la inauguración de una estatua de San Miguel Arcángel en los Jardines Vaticanos. La laguna principal del humedal es considerada como «laguna sagrada» por los muiscas, quienes afirman que en sus aguas habita una diosa. Luego de la conquista, los muiscas del poblado de Suba se organizaron en forma de resguardo indígena, de acuerdo a lo estipulado en las Leyes de Indias. El 16 de noviembre de 1875 Suba perdió formalmente su estatus de poblado indígena para convertirse en uno de los municipios satélites de Bogotá y ser posteriormente erigido como municipio por decreto del Estado Soberano de Cundinamarca (hoy departamento de Cundinamarca). Los muiscas construyeron un poblado cerca de los cerros de Suba y La Conejera, se supone que en el lugar en que hoy está la Plaza Fundacional de Suba, pues dice Fray Pedro Simón, en la segunda de sus Noticias Historiales de 1626, que el poblado indígena estaba en el mismo sitio donde se fundó el poblado español, sobre una pequeña loma. Después del Domingo de Quasimodo, partieron los españoles de Chía, con cuyo utatiba quedaron en buena amistad, y llegaron a Suba, desde cuyos cerros vieron sobre el valle muchas poblaciones con grandes cercados y bohíos hechos de madera y barazones de arcabuco.

El derecho sobre estos territorios recién descubiertos permaneció unos años en disputa entre Gonzalo Jiménez de Quesada, Sebastián de Belalcázar y del alemán Nicolás de Federmán. Entre tanto, el psihipqua Tisquesusa, que era yerno del utatiba de Suba, enterado de que este estaba en tratos y amistad con los extranjeros, ordenó hacerlo prisionero e hizo quemar muchos de los cercados de Suba, matando también a mucha de su gente. Los indígenas también le contaron que en esas tierras habitaba un príncipe muy poderoso, que era tuerto, y que utilizaba animales de monta como los caballos, pero que eran más pequeños que los ciervos, por lo que Ordaz supuso que se trataba de Ovejas del Perú (Llamas). C. ya estaba muy difundido el cultivo del maíz y la papa. En el año 2013 se adelanto el primer Foro local de Comunicación Comunitaria y Alternativa de la localidad, en la Biblioteca Pública Francisco José de Caldas, en el marco del Convenio de Asociación No 838 de 2012, celebrado entre el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal y la Fundación Nexos Municipales, que tuvo como objetivo el diseño y estrategia para el fortalecimiento de las mesas locales de comunicación.

Tras la deslealtad de Sebastián de Belalcazar, Francisco Pizarro decide nombrar a su hermano, Gonzalo, como Gobernador de Quito y Capitán General de la expedición que debía descubrir un lugar al que llamaban el «País de la Canela». Con este cacique hicieron los españoles una paz general que no se quebrantó nunca. Para hacer cumplir dichas leyes, creó un Consejo Supremo, presidido por el utatiba (cacique) de Suba, que tenía la última palabra en casos de disputas y sentencias; ni siquiera el zipa podía apelar la decisión de dicho Consejo, y las leyes del dicho Código fueron recordadas y respetadas por los bacataes aún muchos años después de la Conquista española. Durante el gobierno del zipa Nemequene, este gobernante creó un código de leyes conocido como el Código de Nemequene. El topónimo «Juan Amarillo» se debe a que en 1969 el curso del río Neuque, más conocido como río Arzobispo, Salitre o Juan Amarillo, fue desviado hacia este humedal.